domingo, 11 de agosto de 2002

Peregrinación hacia La Cueva.

Me da la impresión que fue ayer cuando ponía el pie en Tosta Rica, y resulta que el sábado ya cumplía mi tercera semana aquí. En el país más feliz del mundo (o al menos eso dicen).
Perdonen este paréntesis, pero como no tengo mucho que hacer, hago muchos planes y siempre acabo liada. Ahora, ya he vuelto :)

Primer fin de semana de Agosto del Dosmildiez.
En fin, estaba meditando si ese fin de semana empezó viernes o fue jueves. Pero en realidad empezó el miércoles.

Miércoles 28 de Julio. Cartago.

Me levanto pronto, a las 7:00. No por amor al arte sino porque es mi segundo día de clases aquí en el TEC. Como buena española llego diez minutos tarde; incluso algo más porque no encuentro el aula y tengo que ir a preguntar a Galina (directora de materiales, la tía más seca de Tosta Rica).



Parece que al resto de la clase le ha sucedido lo mismo, así que a parte del profesor (al que le llaman "mono" por su parecido con dicho animal) sólo están dos chicos. Uno de ellos Tapón, quien será mi primer amigo de clase.
Pero dejo para otro capítulo las experiencias en la U; hoy me centraré en el largo y católico fin de semana.
Me llama Álvaro al celular y me avisa de que los arquiTECtos se manifiestan hoy en Cartago (les han robado ordenadores y demás material escolar). Después de un rato manifestándose, la cosa se empieza a volver empalagosa ("dígame usted que se siente al tener azúcar para el café"), así que decidimos echarnos unas Imperiales para cambiar de sabor (serían las 4:00 pm). Por supuesto, en "La Marita", más conocido como La Cueva. A dos cuadras de casa.



Hacemos nuevos amigos, y cuando empezamos a cansarnos de ellos Álvaro sugiere cambiarnos de mesa; con los chicos de su clase. Entre ellos hay un chico bastante guapo, así que apoyo su idea y nos cambiamos de campo (*Apunte: campo es sito).
Mientras vamos hablando, vamos bebiendo. Y cuanto más bebemos, más hablamos.
Nuestros nuevos amigos nos gustan, y creo que también les gustamos a ellos. Al fin y al cabo somos españoles y todos sienten curiosidad por nosotros.
Aparece Tapón. Y más tarde los demás "compas" de clase, aunque tampoco les presto demasiada atención, ya que estamos muy inmersos en la conversación con los amigos que estudian en Chepe ( *Apunte: Chepe es como Pepe, de ahí que se le denomine así a San Jose).



Seguimos tomando birras con la Promo de 2x 1500c. En una de esas Tapón me invita a un chupito de tequila; cuando miro a la barra me sorprendo por el tamaño, ya que es casi el doble que un chupito español.
Cuando José acaba sus clases también se deja caer por La Cueva, y aunque le sacamos bastante ventaja, en seguida se pone manos a la obra y consigue adaptarse rápidamente al entorno.
Le presentamos a Olman (el chico de Limón), a Melania (o Memita) y a Diego (el chico guapo); y continuamos hablando todos entusiasmadamente preguntando cómo se dice qué palabra en el país del otro o cuáles son las comidas típicas; mientras aseguramos que unos cocinaremos para los otros algún día.



La música que suena SIEMPRE en La Cueva es reggae. Ponen el volumen tan elevado que se oye desde mi casita. Por eso estamos durante todo el tiempo en la terraza.
Serán ya como las 10:00 pm y los arquitectos se van a San José. Nos quedamos José, Diego, Tapón y yo. A mi me da la impresión de que ya no queda nadie, pero dentro está el ambiente bastante caldeado. Le echo los perros a Diego (*Apunte: echar los perros es tirar los trastos) antes de que se vaya y parece ser que no cuela. Así que la Maria Jesús se alegra cuando se lo cuento. Duramos un rato más José, Tapón y yo; pagamos la cuenta y casi tengo que empeñar el reloj de oro y mis joyas para saldarla. Luego intentamos encontrar el camino a casa entre los tres, menos mal que sólo hay unos metros y lo logramos conseguir con bastante agilidad.

Jueves 29 de Julio. Cartago.

Despertamos con goma (*Apunte: dícese goma a la resaca) y me voy a clase de laboratorio de la fundición. José se ha ido a San José, así que estoy solitica. Hablo con Álvaro por el facebook y comentamos la opción de hacernos compañía mutua; así que tomo el bus con destino San José, no sin antes quedar con Memita en San Pedro. El autobus que sale del TEC está tan lleno que los que no cabemos nos intentamos acoplar cual tetris en el pasillo. Llego a San Pedro y espero durante más de media hora; así que al final consigo ponerme en contacto con Álvaro (ya que aún no tenía celular tico) y tomo un taxi para su casa; dirección: al lado de la U, cerca de la casita que tiene hierba en la fachada. Cuando voy hacia los taxis casí no me doy cuenta y cojo un pirata (*Apunte: pirata es un taxi que no es taxi, sin maría, y que cobra más); pero al final cojo uno bueno. Lo maneja un mae negro, de Panamá dice, David. Antes de montar le pregunto el precio para saber por donde van los tiros, y me dice 2000 colones. Después de unos metros me doy cuenta de que no ha encendido la maría, y creo que me la quiere pegar; al final el tío es simpático y me cobra 1500; según me entero después muy barato.

Llego a casa del granadino y al rato aparece Memita con Olman. Mientras Álvaro prepara pasta, las chicas nos vamos a por unas Imperiales. Cenamos y felicitamos a Álvaro por la cenica. Hablamos durante un largo rato y nos vamos a dar una vuelta. Tardamos en decidirnos y por fin vamos a Reventados; donde tomamos un tubo de birra.



Nos ponen también un cubo con hielos, que yo me niego a tocar. Olman se echa mucho hielo y yo lo miro mal. Después de un par de vasos la cerveza se calienta, así que me resigno y me uno al club de Olman: mi primera cerveza con hielo.






Estamos ahí durante un rato hablando; y también bailando, porque aunque no baile nadie y no sea un sitio de bailar; aquí en cualquier lugar se hace. Eso es así. Luego echamos unos futbolines y un mae nos pega una paliza jugando el solo contra los españoles y la tica.
Llevamos a Álvaro a casa y me voy a la de los ticos, que me preparan con mucho amor la cama mientras calientan en el micro puré de papa y algo más.

Viernes 30 de Julio. San José.

Las 10:30... Récord!! Qué tuanis, me he despertado tardísimo. Olman prepara pechuga y lechuga para almorzar (Memita y Rommel se sorprenden por la ausencia de arroz y frijoles, lo cual agradezco). A las 2:00 pm los ticos tienen reunión en la U; así que voy a casa de Álvaro a tomarme un café.



Después vamos todos a un bar de un hotel muy bonito donde hay un tio tocando la guitarra.








Hoy hay fiesta de arquitectura, así que tiene buena pinta. Hay que esperar a que Rommel, que es el encargado de la vara (*Apunte: vara es cosa, movida) , venga a por nosotros en carro; y llueve un montón. Viene José de clases en Cartago. Tanto rato esperando empezamos a peder el ánimo, y los nervios. Al final aparece y nos metemos siete en el carro. Llegamos a aquel lugar, y resulta ser un sitio precioso. Según nos comentaron o entendí era un colegio privado donde el padre de Rommel tenía algo que ver. Era un jardín con su casetica muy cuca, adornada con luces. Por supuesto no podía faltar una barra y un puesto de HotDogs. Diego pone la música, y los demás las ganas de perreo.
Al principio me encuentro un poco fuera de lugar, estamos mojados por la lluvia y cansados de esperar. Además, estos ticos bailan tan bien que da vergüeza compartir la misma pista de baile. Definitivamente, no bailo ni aunque me arranquen el brazo. Así que, como siempre, los tres españoles tenemos ubicado nuestro hueco en la barra. Nos hinchamos a birras. Tomamos gelatina con alcohol (por cierto, vaya marranada). Toman tequila, pero yo paso - Déjate, ya tuve bastante el miércoles!- Y es ahora cuando empieza el baile. Soy la artista de la pista, sobre todo porque ya queda poca gente y el punto de vista de todos ha cambiado de forma radical. Engancho a Olman por banda y no lo suelto. Me encanta como baila, tiene una gracia que no la tiene ningún otro. Se nota que es de Limón, aunque (aún) no he estado allí, pero imagino que todos bailan así.
Van pasando las horas entre conversaciones con gente nueva, birras, bailes y cigarros; hasta que sólo quedamos nosotros. Es tarde, y la chica de los perritos calientes hace rato que se fue. Así que nos vamos a "La muerta de hambre". (Por la calle ya se ve toda la gente que hace la peregrinación hacia Cartago, por la Virgen de los Ángeles). Comemos no recuerdo bien qué y nos vamos a casa de Olman y Memita; donde nos dejamos caer en los colchones que encontramos y nos damos las buenas noches mientras está empezando a amanecer.

jueves, 16 de agosto de 2001

Felicidades.

Allá donde fueres, haz lo que vieres.

Ayer, como cada quince de Agosto, se celebró en Tosta Rica el día de la madre. Aquí es un día muy importante; y no es para menos, porque madre no hay más que una.

Así que yo le felicito a la mía, que se lo merece y mucho.



Mil besos.

jueves, 17 de agosto de 2000

Arredeu...

Ya que estamos de felicitaciones, me voy a auto-felicitar si ustedes me permiten.
Ayer ( hace 16 horas) cumplí mi primer mes aquí.
Diecisiete. Diez y siete.
Desde hace un tiempo se ha convertido en mi número preferido y a la vez odiado, pues estaba deseando que llegara ese día para realizar la aventura de venir a Tosta Rica; pero por otra parte ese es el día que tendré que abandonar este precioso país.
Esperemos que ese diecisiete tarde mucho en llegar y me deje tiempo para conocer todo lo que quiero conocer y disfrutar todo lo que quiero disfrutar. Y si queda tiempo, sacarme el proyecto.

Pura vida.

martes, 17 de agosto de 1999

Me rio yo... De la virgen de Pueyos!

Sábado 31 de Julio . San Pedro.


Nos despertamos con una goma considerable.
Después de tener que insistir un poco, Olman consigue convencer a José para que haga tortilla de patata. Acompaño a Olman a una pequeña tienda cercana (de esas típicas donde venden de todo) y compramos patatas, cebolla y huevos.
Después de almorzar, descansamos la comida en el sofá mientras televisan Brave Heart (Corazón bravo) versión mexicana (imaginen a Mel Gibson gritando "Libertad" con acento mexicano).
José y yo nos hacemos el ánimo y decidimos ir a Cartago, acompañados por nuestro amigo Diego, que es de allí. El autobús tarda miles de horas en llegar debido a la peregrinación que a tanta gente a movido este fin de semana (hay gente que dice millón y medio, gente que dice dos millones).
Cuando llegamos ejercemos un poco de amos de casa; ponemos la lavadora y vamos a comprar al Hipermas (alucinando con la cantidad de frutas extrañas que tienen estos ticos).
Aunque estamos cansados, decidimos ver lo que pasa esa noche por Cartago, damos una vuelta y echamos un par de Pilsen más al cuerpo, acabando en La Cueva, donde está la boxeadora campeona de Tosta Rica haciéndose fotos con los que allí había. Vaya tiarraca, por cierto.
Mañana será un gran día, así que así es como acaba lo que viene a ser un día de resaca cualquiera.


Domingo 1 Agosto. Cartago city.

Día de Nuestra Señora de los Ángeles.
Nos despertamos sobre las 9 con la intención de realizar alguna excursión a algún sitio cercano (el volcán Irazú o el valle de Orosi), pero es imposible salir de Cartago con la multitud de personas que se han desplazado estos días.
Hablamos con Álvaro que está en Chepe y quedamos en Cartago para ver el ambiente. Recogemos a Álvaro en el centro y por unanimidad decidimos meternos en un bar: La Soledad. Es un pequeño bar muy auténtico al cual ya había ido con Javi.

Cuando te metes en ese chinchorro (*Apunte: un chinchorro es un garito, un bar lo que viene siendo de no mucho glamour) jamás dirías que cocinen, pero así es. La cocinera es una mujer mayor y pequeñica que no sale de detrás de la barra. El que maneja el cotarro es Cuco, un hombre que parece serio pero está como unas castañuelas. La hija de Cuco es la que sirve las birras, una chica muy simpática y risueña que me cayó bien desde el primer día. Ese día el bar está más lleno que nunca, todo hombres claro. Cuando me ven, la familia me saluda con un beso y nos ponen unas Pilsen como Dios manda (*Apunte: los ticos saludan sólo con un beso, cosa que me encanta, mil veces más cercano y cariñoso que los dos besos de paripé y cortesía que gastamos nosotros).

Cuco, el hombre del bar:

Como no hay mesas vacías le pedimos permiso a un hombre que está sólo en una mesa y nos sentamos con él. Pasamos ahí todo el día, desde la 1 p.m. hasta aproximadamente las 8 p.m., por decirles algo.

Somos los putos amos en “La Sole” (como le llamamos ahora); en cuanto oyen nuestro acento español con sus Zetas y sus “Hostia, tío” todo el mundo empieza a invitarnos a birras y a guaro (*Apunte: Guaro es Cacique de aquí, que es aguardiente de caña de azúcar; aunque la palabra guaro también sirve para denominar alcohol en general).

Botella de guaro::

Ahí conocemos a mil ticos que nos dan sus celulares y nos prometen infinitas excursiones a diferentes lugares del país (que nunca cumplirán).

José en el baño de hombres del bar:

El tico (Ocatavio) que pone música nos habla de la cantidad de grupos y cantantes españoles que le gustan mientras pincha un temazo tras otro (*Apunte: aquí cuando quieren decir temazo dicen: “Qué buena pieSa, mae!”). La lista abarca desde Camilo Sesto, pasando por Sabina y Héroes del silencio hasta Ana Belén, Chenoa o Miguel Bosé.

Octavio nos comenta que por la noche tiene una fiesta, así que nos invita a que vayamos. Como tampoco tenemos mejores planes, aceptamos la invitación encantados y salimos por fin de La Sole, (después de mil horas intensivas ahí metidos); y cogemos un taxi al “Mas x menos”.

Compramos ron, coca, hielo y nos vamos.

Nos metemos en lo que es un cyber, lo atravesamos y al final del pasillo hay un jardín: es ahí donde está la fiesta.

La verdad, en un principio no es lo que esperaba, y no me encuentro muy a gusto. Claro que eso cambia en cuestión de segundos.

Y es que la fiesta no estaba llena de jóvenes con música a tope y guaro sin conocimiento; sino que se trataba de una fiesta familiar donde el más joven tenía 14 y el más mayor 50 y resto (*Apunte: y resto se utiliza para nuestro y pico).

Al final resultó ser una fiesta de lo más divertida y original.

Escuchamos música mientras no paramos de beber ron y comer lo que el hombre va sacando de la barbacoa (yuca, carne…).

En una de esas José se anima y hasta coge la guitarra y se arranca con una canción (me acuerdo de las horas que he pasado con la gente de Benigànim en plan guitarra-almogaver y me imagino a Rosky haciendo su mix Disney).

Cada uno de nosotros recibe un mote en la fiesta: Álvarito =Alguarito, José =José Cuervo, Octavio =Octapis...(*Apunte: Tapís es borracho).

Llega un momento que estamos tan cansados que decidimos ir a dormir, ya está bien por hoy; no sin antes pasar por la plaza de la Basílica y ver la de gente que está durmiendo en el suelo (locura).


Les dejo aquí un vídeo donde no deben tener en cuenta el estado de embriaguez de Octapis; simplemente es para que vean el ambiente. Espero que les guste.

http://www.youtube.com/watch?v=gnOrg3Djj7w

Yo, como no rezo a ninguna Virgen de los Ángeles, me voy a dormir a mi cama, que me lo he ganado.

lunes, 24 de agosto de 1998

A mi tatito.

Hoy me he acordado mucho de tí (como siempre lo hago), de hecho ticolandia entera sabe que ha sido tu cumple.
Me hubiera gustado estar allí para darte mil besangamarracacos de regalo, pero dicen que todo lo bueno se hace esperar; así que tendré paciencia...
Como tú dices: disfruta la fruta (innecesario que lo diga yo, pues he aprendido de tí; mi maestro y mejor amigo).
No te lo suelo decir porque creo; rectifico, sé que lo sabes:
Te quiero mil.



Felicididades y hasta ahorita.

domingo, 24 de agosto de 1997

Ya tengo mi nueva adquisición!!

Bueno, esta mañana he ido al centro. Por aquí resulta que hay lo que llaman "tiendas americanas" donde venden ropa de segunda mano ( de América) bastante barata. Mi sueño, vaya ( y la pesadilla de mi madre).
Ya he encontrado mi complemento favorito... Y es reversible!!



Precio: 900 colones. Gracias, Tosta Rica.

sábado, 31 de agosto de 1996

Pacha de horchata.

Como siempre y para variar, este fin de semana también comienza antes del viernes.


Miércoles 4 de Agosto. Cartago.
Clase a las 7:30 a.m. de Tecnología de la fundición con el mono. Ya he vuelto a llegar tarde, encima había quiz y me lo he perdido (*Apunte: quiz son como mini-exámenes que se hacen sino todos, casi todos días de clase). Nos saca antes de clase y nos manda un trabajo para mañana.
Me ha tocado con Yuly, que también había llegado tarde. Me alegro de que me toque con ella, porque parece simpática conmigo y es con una de las que más he hablado.
Hacemos el trabajo por la tarde y cuando acabamos voy corriendo hacia la Cueva.
Hemos quedado con las chicas españolas (Laura e Isa) que están apuntitico de marcharse (llevan ya 7 meses acá).
Acudimos José, Javi y yo; pero ellas aún no han llegado.
Nos llama Octapis al celular. Hoy hay un partido clásico: la Liga Vs Saprissa; así que nos propone verlo en La Sole. Taxi! Vamos para allá. (Como siempre les digo, un taxi aquí es lo mejor que te puede pasar, para qué caminar de noche bajo la lluvia pudiendo dividir 0,80 € entre tres personas?)
Ahí saludamos a Cuco, su hija y la cocinera y nos sentamos con Octapis. Él nos explica que la Liga es su equipo, así que yo voy con Saprissa, por darle más emoción.
El partido acaba empatado a cero.


Javi se va con su novia Nati, y nosotros tres nos vamos a La Cueva, con las españolas.
Allí continuamos bebiendo Pilsen y comenzamos a hablar con unos y con otros; ya saben cómo son los ticos de charradores (y lo callada que soy yo).
La Cueva la cierran a las 12 p.m.; qué lástima, justo cuando mejor nos lo estamos pasando...
Sarpe, sarpe!!! Y se preguntarán: Qué es un sarpe? En verdad es Zarpe, con Zeta de Zaragoza, pero de eso me enteraré bastante después. El sarpe es la última.
Así que decidimos ir a la Cabañita. Nos subimos ciento y la madre a la parte trasera de una camioneta de uno de ellos. Qué auténtico, siempre había querido hacerlo!!






Bailamos unos con otros y nos bebemos las últimas birras. Es en ese lugar donde escucho por primera vez, y no por última; la canción de Mago de Oz "Fiesta Pagana" versión salsa, no tiene desperdicio.
Nos llevan a casa y nos vamos a dormir, que ya toca.
Jueves 5 de Agosto. Cartago.
[Sin documentación gráfica por falta de bateria]

Voy a clase y me dicen que no hay. De cojón. Mientras estoy de charreta con los de mi clase, cae la lluvia universal. Esa noche hay fiesta de Biotecnología; a la cual pensábamos ir; pero como llueve tanto a mis compas les da pereza y organizan una fiesta en casa de Yuly (que también es la casa de Marco e Isabel).
Quedamos para ir a comprar al Hipermás. La costumbre aquí no es comprar bebida común para todos, sino que cada uno se lleva las birras que se va a beber.
Cada uno compra una pacha de vodka (*Apunte: pacha es una botella de plástico de unos 350 ml que vale unos 2-3 €) y un sobre de Horchata. La horchata no es la valenciana, no se confundan.
Y es que aquí toman muchos "frescos", que hacen mezclando agua con unos polvos. Lo que llamamos Tang, solo que aquí tienen de mil tropecientos sabores y lo toman siempre.
Por si no lo han entendido, el botellón consiste en una pequeña botella de vodka que metes al congelador. Cuando está fría bebes un trago (para hacer sitio), metes los polvos de horchata (que saben a arroz con leche) y te lo tomas como quien se bebe una birra. Solo que no es birra.
Somos unos 12-15 en casa de Yuly, todos de materiales. Al principio está la cosa tranquila, pero a medida van bajando las pachas, la música va subiendo y la gente empieza a repellar cada vez más (*Apunte: dícese repellar al perreo a tope).
Después de un buen rato, la cosa empieza a decaer. Aquí no tienen costumbre de alargar las fiestas mucho, así que a mi y a algún otro nos sabe a poco. Sarpe, sarpe!! Y volvemos a acabar en la Cabañita; creo que si continuo así me van a hacer pase VIP.
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